Balance del 2015 expositivo en Asturias | Arte en Asturias

Balance del 2015 expositivo en Asturias

enero 8, 2016 Sin comentarios »
Balance del 2015 expositivo en Asturias

:: ángel a. rodríguez

Pese a la crisis y la reducción presupuestaria de 2015, algunas instituciones y salas mantuvieron una programación constante en el circuito asturiano

En un 2015 repleto de citas electorales, no fue fácil defender el circuito artístico, cuyas exposiciones se resintieron tras las reducciones presupuestarias y la orientación política hacia asuntos más afines al voto. La iniciativa privada fue (como casi siempre) la mejor adalid del circuito 2015. Algunos eventos continúan muy vivos como ALNorte_Semana de Arte Contemporáneo de Asturias, que en octubre celebró su XIV edición con seis interesantes exposiciones en Avilés, Gijón y Oviedo. Cuatro eran fruto de los nuevos becarios ‘alnorteños’ (Guibert Rosales, Jorge Nava, Félix-Carpio+Román Corbato y Soraya Andrés+Laura Antolín), una generación con grandes perspectivas. Además, AlNorte organizó en el Museo Barjola la exposición titulada ‘Perú: Martín Chambi-Castro Prieto’ y el Certamen de Arte Infantil ‘Asturias Plástica’, en Avilés.

Se mantienen activos otros importantes eventos, como los Encuentros Fotográficos de Gijón, que programaron buenas exposiciones (Miguel Trillo, Mingo Venero…), y la Feria de Arte de Oviedo, que ocupó en noviembre Trascorrales.

El Museo Barjola promovió actividades propias y en colaboración con las asociaciones. Así, comenzó el año con un homenaje al veterano Bartholomé y cerró con el colectivo Laramascoto, cuyas instalaciones aún ocupan la Capilla de la Trinidad. Otras individuales (Amparo Sard, Cristina Ferrández, Pablo Basagoiti, Teresa Monforte…) mantuvieron alto el listón de este centro. Laboral Centro de Arte y Creación Industrial no cesó de organizar exposiciones, pese al ‘cese’ obligado de su tercer director. Tuvo destacables colectivas (‘Llega un grito a través del cielo’, ‘Visiones de un paisaje que nunca se termina de hacer’, ‘(Ready) Media’, ‘Materia Prima’…) bajo ese diálogo con las nuevas tecnologías que plasman sus objetivos fundacionales. El Museo Evaristo Valle presentó algunos proyectos temporales, como las bellas retrospectivas de José Arias y José Luis Posada.

En Avilés, el Niemeyer sigue su triste curso de acontecimientos, con altibajos y con la incoherente línea que viene ofreciendo desde su apertura aunque hoy, por fortuna, sin desmanes presupuestarios. La Factoría Cultural (Avilés), la sala As Quintas (La Caridad), el Museo Antón (Candás)y el Valey (Castrillón) programaron correctas exposiciones.

En Oviedo, la sala Borrón celebró sus bodas de plata con una exposición itinerante. Mención especial merecen los nuevos aires del Museo de Bellas Artes de Asturias, bajo la dirección de Alfonso Palacio. Con los espacios de su ampliación se gestaron buenas exposiciones individuales (Eugenio López, Vicente Pastor, Orlando Pelayo…) y colectivas (‘Cajas’) que enriquecen sus importantes fondos.

Fue un año extraño para las galerías asturianas, que luchan por subsistir a su interminable crisis. A principios de año se anunciaba el cierre en Gijón de la veterana sala Van Dyck, tras el fallecimiento de su fundadora, María Ángeles Pérez. Su hija, Aurora Vigil-Escalera, abrió un nuevo espacio en la calle Capua que, en doce meses de actividad frenética, ha ofrecido buenas propuestas (Pablo Genovés, David Rodríguez Caballero, Matarranz, Morago, Ugalde…) y entusiasmo para el futuro. En primavera abría también en la ciudad la galería BV, en la calle San Antonio, con buen ritmo de actividades.

En la calle Asturias de Oviedo llegó el cierre de la emblemática Guillermina Caicoya (antes Nogal) tras cuatro décadas. Pero su directora no se ha rendido, y enseguida recobró fuerzas en un pequeño local de la calle Principado, con ánimo de cambiar su estrategia mercantil. A finales de año cerró también Lola Orato.

El resto de galerías se mantuvieron firmes, que no es poco. Las que ofrecen apuestas más claras y rotundas hacia el arte contemporáneo (Alfara, Amaga, Arancha Osoro, Cornión, Gema Llamazares) mantuvieron su programación constante, alternando los artistas asturianos y los foráneos. Hubo muy buenas propuestas individuales (Melquíades Álvarez, Fernanda Álvarez, Amancio González, Kely, Ernesto Knörr, Pelayo Ortega, Antón Patiño…) y algunas colectivas que miran al futuro, como esos ‘Viajes Fotográficos’ que Cornión inventó en verano, con visos de periodicidad anual. La aventura del arte, contra viento y marea, continúa.


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