<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Arte en Asturias</title>
	<atom:link href="http://arte.elcomercio.es/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://arte.elcomercio.es</link>
	<description>Arte en Asturias</description>
	<lastBuildDate>Fri, 11 May 2012 22:00:47 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3</generator>
		<item>
		<title>Milagros</title>
		<link>http://arte.elcomercio.es/milagros</link>
		<comments>http://arte.elcomercio.es/milagros#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 11 May 2012 22:00:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Antonio Rodríguez</dc:creator>
				<category><![CDATA[La mirada crítica]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://arte.elcomercio.es/?p=787</guid>
		<description><![CDATA[(Á.A.R.) Hace años que los creadores han perdido la llave de su independencia que depende, en medidas diversas, de políticos, empresarios y medios de comunicación. Lo mismo pasa en el fútbol, donde los jugadores deben sumar imagen publicitaria y técnica. Mal asunto, que hace invocar milagros a los que apoyamos a los artistas asturianos, o ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>(Á.A.R.)</p>
<p>Hace años que los creadores han perdido la llave de su independencia que depende, en medidas diversas, de políticos, empresarios y medios de comunicación. Lo mismo pasa en el fútbol, donde los jugadores deben sumar imagen publicitaria y técnica. Mal asunto, que hace invocar milagros a los que apoyamos a los artistas asturianos, o al Sporting. Decía Ruskin que «educar a un joven no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía».</p>
<p>Cuanto más reducida es una comunidad más poder atesoran sus caciques. Y en esta periferia (patria querida) ese efecto suele alcanzar límites vergonzosos. Las huellas verdaderamente válidas se anulan si la repercusión mediática no da dinero o votos.</p>
<p>Pero, más allá de la obligatoria fusión de disciplinas y otras parafernalias, lo cierto es que en el arte actual prima el mimetismo disfrazado de hibridación, sin discurso ni ‘zeitgeist’ soportable. La creatividad vive un momento preocupante, teñido de modas. Los agentes ‘cool’ deben convivir con los más retrógrados, bajo una obsesión casi hermana (de Gran Hermano) donde figurar es la única manera de no ser un inadaptado. Un aparato político-cultural modelo parque de atracciones es el motor de esos foros, en una absurda fusión de experiencias interplanetarias.</p>
<p>En Asturias la participación de los jóvenes en premios, convocatorias e iniciativas culturales es cada vez menor, por mucho que se maquillen cifras. ¿Cambio generacional, falta de información, desazón, mero apoltronamiento?. Crece la oferta pero disminuye la demanda y, si no llegan los milagros, acabaremos todos en segunda.</p>
<p>«Es muy difícil hacer compatibles la política y la moral» (Francis Bacon)</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://arte.elcomercio.es/milagros/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>De silencio y aire</title>
		<link>http://arte.elcomercio.es/de-silencio-y-aire</link>
		<comments>http://arte.elcomercio.es/de-silencio-y-aire#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 11 May 2012 22:00:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Antonio Rodríguez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Análisis Exposiciones]]></category>
		<category><![CDATA[Críticas]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[exposiciones]]></category>
		<category><![CDATA[galería Guillermina Caicoya]]></category>
		<category><![CDATA[María Cueto]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://arte.elcomercio.es/?p=785</guid>
		<description><![CDATA[(ángel a. rodríguez) La belleza no sólo reside en el continente de las obras, ni siquiera en su contenido. Reposa, casi siempre, en ese lugar invisible que los artistas intentan hacer visible, transformando lo intangible en tangible. La capacidad del ser humano para ‘rezar’ al espacio es infinita pero no es fácil plasmarla en un ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>(ángel a. rodríguez)</p>
<p>La belleza no sólo reside en el continente de las obras, ni siquiera en su contenido. Reposa, casi siempre, en ese lugar invisible que los artistas intentan hacer visible, transformando lo intangible en tangible.</p>
<p>La capacidad del ser humano para ‘rezar’ al espacio es infinita pero no es fácil plasmarla en un formato visual. María Cueto lo consigue con sus instalaciones porque entiende lo etéreo como un íntimo juego de paradojas, plasmando mundos microscópicos que nos hablen de ese ‘algo más’ impredecible que define la obra auténtica.</p>
<p>En su ‘Elogio de lo insípido’, François Jullien investiga la fecundidad que ha tenido lo elemental en el confucionismo, el taoísmo o el budismo. Dice, entre otras cosas, que las sonoridades musicales emitidas con menor precisión son las más prometedoras, en la medida en que no han sido totalmente expresadas por el instrumento ni actualizadas, sino que albergan misterios más o menos virtuales.</p>
<p>Ese silencio en música, como el vacío en pintura o el trazo inacabado en la caligrafía orienta, son algunas técnicas que expresan el ‘no llenar’ de las obras de arte, manteniendo un remanente de sensibilidad. En la galería Guillermina Caicoya, esa musicalidad del silencio es la esencia del proyecto de María Cueto, que se nutre de hasta quince esculturas suspendidas del techo realizadas con elementos vegetales (hojas de palmito, helecho, lunaria&#8230;) para configurar un conjunto transparente, sutil y delicado, donde el rigor geométrico contrasta con el azaroso universo de lo orgánico, simulando hermosas constelaciones, entre estructuras de aspecto volátil.</p>
<p>La primera parte de la exposición es un bloque de siete obras y una instalación, de la serie ‘Morada del aire’, donde el tiempo parece detenido, apropiándose del vacío mediante móviles de guiños calderianos y gran sentido poético. Además, presenta seis obras de la serie titulada ‘Suite’, que funcionan a modo de partituras ondulantes. Se trata de dibujar el aire, modelar el ritmo y jugar con las naturalezas que nacen en cada pieza, proyectándose a todo el conjunto expuesto. Al fondo, una obra de 2002 titulada ‘Juncos del recuerdo’, de entramados ligeros que explican la trayectoria previa de María Cueto que, una vez más, prescinde de las grandes orquestas o la percusión para vibrar en esa ambigüedad sinfónica elemental, anhelando la mayor sencillez y solemnidad posibles.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://arte.elcomercio.es/de-silencio-y-aire/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ubicarse</title>
		<link>http://arte.elcomercio.es/ubicarse</link>
		<comments>http://arte.elcomercio.es/ubicarse#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 04 May 2012 22:00:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Antonio Rodríguez</dc:creator>
				<category><![CDATA[La mirada crítica]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://arte.elcomercio.es/?p=774</guid>
		<description><![CDATA[(Á.A.R.) Entrar en el estudio de un artista suele provocar una emoción difícil de traducir en palabras. No tanto por la atmósfera dominante, siempre íntima, defensora de sueños, dueña de colores y olores que se mezclan entre la realidad o la ficción, sino porque cuesta ubicarse y comprender que ese intenso olor del óleo puede ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>(Á.A.R.)</p>
<p>Entrar en el estudio de un artista suele provocar una emoción difícil de traducir en palabras. No tanto por la atmósfera dominante, siempre íntima, defensora de sueños, dueña de colores y olores que se mezclan entre la realidad o la ficción, sino porque cuesta ubicarse y comprender que ese intenso olor del óleo puede ser polvo de mármol o, quizás, un dulce aroma femenino. Esa ansiedad es el fruto directo de cada universo creativo, debatiéndose entre el orden y el caos, la vida y sus vueltas.<br />
Cada artista habita un espacio desubicado donde lo negro se vuelve blanco, de repente. Cortázar dijo que nada está perdido si tenemos el valor de proclamar que ‘todo’ está perdido y que, por tanto, debemos comenzar de nuevo. Es un ciclo infinito, mundo de ilusiones donde lo tangible se hace intangible, y regresamos todos al principio.<br />
El reto del artista es el renacer de cada uno de sus lienzos, imágenes o procesos. Esa constante génesis nos envuelve para que, subterráneamente a la emoción, descubramos que son otros los que verdaderamente están ‘desubicados’ en lo regular de la existencia. En la aventura de la emoción, como en la amistad, no debemos dejar crecer la hierba; hay que segar con frecuencia. No hay camino para la paz porque la paz es el camino.<br />
Algunos artistas de hoy, despistados entre crisis y dramas capitalistas, aún confían en el amor al arte. Ese amor no es dar lo que se tiene;es un exilio, que apenas busca patrias. Cada día, la vida en el taller del artista fluye en esa certeza de no sentirse perdido. Así, entrar en el estudio es penetrar los secretos de una alcoba, o rememorar los gestos de la infancia.</p>
<p>«La huída no ha llevado a nadie a ningún sitio» (Antoine de Saint-Exùpery)</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://arte.elcomercio.es/ubicarse/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Pequeños mundos</title>
		<link>http://arte.elcomercio.es/pequenos-mundos</link>
		<comments>http://arte.elcomercio.es/pequenos-mundos#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 04 May 2012 22:00:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Antonio Rodríguez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Análisis Exposiciones]]></category>
		<category><![CDATA[Críticas]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[exposiciones]]></category>
		<category><![CDATA[galería El Arte de lo Imposible]]></category>
		<category><![CDATA[marianna nieddu]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://arte.elcomercio.es/?p=776</guid>
		<description><![CDATA[(ángel a. rodríguez) Más allá de arquetipos constumbristas o reivindicaciones, el universo femenino es un constante caldo de cultivo para muchas artistas de nuestro tiempo. La mujer como eje temático para explorar identidades, encuentros, pérdidas, nostalgias infantiles y experimentaciones plásticas es el nuevo ‘hilo conductor’ de la italiana Marianna Nieddu, que en 2011 recibió una ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>(ángel a. rodríguez)</p>
<p>Más allá de arquetipos constumbristas o reivindicaciones, el universo femenino es un constante caldo de cultivo para muchas artistas de nuestro tiempo. La mujer como eje temático para explorar identidades, encuentros, pérdidas, nostalgias infantiles y experimentaciones plásticas es el nuevo ‘hilo conductor’ de la italiana Marianna Nieddu, que en 2011 recibió una beca AlNorte de EL COMERCIO y ayer presentó su último proyecto expositivo, en la galería El Arte de lo Imposible.<br />
Cuando participó en AlNorte con sus ‘Hilos conductores’ (se expusieron en la galería Espacio Líquido) Marianna Nieddu se definía como prisionera del sentimiento, el futuro, las expectativas y el recuerdo. Residente en Gijón desde hace dos año y coordinadora del espacio artístico La Salita, planteó entonces una instalación confeccionada con cinco grandes ovillos de hilo suspendidos del techo, a modo de microcosmos para albergar historias que trataban de representar la inestabilidad, el ansia y el desequilibrio económico, laboral o sentimental de la sociedad actual. La idea se inspiraba inicialmente en Judith Scott (1943-2005), conocida sordomuda con síndrome de Down que, como artista ‘outsider’, formó parte del Creative Growth Art Center de Oakland (California, EEUU) y tuvo una importante repercusión internacional.<br />
<strong>Micromundos</strong><br />
Nieddu, en sus ‘Hilos conductores’, usaba muñecos, relojes, escaleras y grabados al aguafuerte, papeles o retales, hablando del lento e inmensurable paso del tiempo. Ahora, en las nueve obras que forman esta exposición gijonesa, el ovillo vuelve a ser el material protagonista, inspirándose en nueve refranes que la madre de la joven artista le solía ‘recitar’ durante los días más o menos felices de su infancia.<br />
Cada pieza tiene varios módulos que representan las diferentes partes del proverbio y se conectan con hilos. Son mensajes sencillos pero rotundos (’quien nace redondo no muere cuadrado’, ‘es más fácil hacerlo que pensarlo’, ‘la virtud está en el equilibrio’&#8230;) bajo una gran instalación que representa el gesto de tender la ropa.<br />
Los pequeños mundos de Marianna Nieddu son una feliz conjugación donde la ironía complementa cada acción discursiva, en un planteamiento multidisciplinar. Sorpresa, memoria, oficio, juego semántico y fantasía estética.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://arte.elcomercio.es/pequenos-mundos/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Arde el arte</title>
		<link>http://arte.elcomercio.es/arde-el-arte</link>
		<comments>http://arte.elcomercio.es/arde-el-arte#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 01 May 2012 11:18:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Antonio Rodríguez</dc:creator>
				<category><![CDATA[La mirada crítica]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://arte.elcomercio.es/?p=770</guid>
		<description><![CDATA[(Á.A.R.) Ha causado estupor en Europa la imagen de Antonio Manfredi, director del Museo de Arte Contemporáneo de Casoria (Italia), quemando varias piezas de su colección como protesta por los recortes presupuestarios. No tanto por las piezas elegidas para su destrucción (con el consentimiento de sus autores) como por su fuerza alegórica, clara advertencia del ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>(Á.A.R.)</p>
<p>Ha causado estupor en Europa la imagen de Antonio Manfredi, director del Museo de Arte Contemporáneo de Casoria (Italia), quemando varias piezas de su colección como protesta por los recortes presupuestarios. No tanto por las piezas elegidas para su destrucción (con el consentimiento de sus autores) como por su fuerza alegórica, clara advertencia del cenizo futuro que acecha a los proyectos culturales.</p>
<p>La financiación pública del arte corre peligro tras el rápido aumento del déficit en los gobiernos nacionales, autonómicos y locales, la ralentización de las economías y las numerosas crisis crediticias. No hay día que no se cierre un festival, una bienal, un concurso, una galería, un cine o un teatro. La paralización ‘temporal’ de actividades culturales es sólo un estado de hibernación programática, disfrazado con fatuas esperanzas.</p>
<p>La cosa está que arde pero, en este momento histórico donde los mercados bursátiles sólo cotizan a la baja, la inversión privada en arte contemporáneo puede ser una excelente opción. El arte como valor refugio para épocas de crisis. Aquí lo importante es elegir bien, apostando por artistas vivos, cuyos precios son asequibles para algunos bolsillos pudientes.</p>
<p>Hace tres semanas se presentó en nuestro país la primera Asociación de Coleccionistas Españoles, denominada ‘9915’. El nombre se inspira en el código que usa la OTAN para designar la actividad del coleccionismo, y tiene como objetivo normalizar, regular y profesionalizar el sector mediante estrategias comunes. Buena idea. La inteligencia sigue siendo ignífuga.</p>
<p>«No hay necesidad de fuego;el infierno son los otros» (Jean Paul Sartre) </p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://arte.elcomercio.es/arde-el-arte/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Hacia el despojamiento</title>
		<link>http://arte.elcomercio.es/hacia-el-despojamiento</link>
		<comments>http://arte.elcomercio.es/hacia-el-despojamiento#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 01 May 2012 11:16:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Antonio Rodríguez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Análisis Exposiciones]]></category>
		<category><![CDATA[Críticas]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://arte.elcomercio.es/?p=767</guid>
		<description><![CDATA[(ángel a. rodríguez) «Lo que para una mirada es pérdida, para otra se descubre como necesidad. Porque aunque muchas veces esté oculto, siempre permanece el rumor sordo que nos dice que todo, para que alguna vez sea reconstruido, primero ha de desaparecer». Las palabras de Carlos Vara Sánchez en el catálogo definen bien las intenciones ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>(ángel a. rodríguez)</p>
<p>«Lo que para una mirada es pérdida, para otra se descubre como necesidad. Porque aunque muchas veces esté oculto, siempre permanece el rumor sordo que nos dice que todo, para que alguna vez sea reconstruido, primero ha de desaparecer». Las palabras de Carlos Vara Sánchez en el catálogo definen bien las intenciones creativas de su madre, Estrella Sánchez (Santander, 1952), que desde ayer presenta una exposición individual en la galería Amaga, de Avilés. Una treintena de obras en pequeño y medio formato donde la pintora propone un recorrido visual que fluye de la figuración y el recuerdo a la abstracción y la ‘deconstrucción’, en sutiles escenas dominadas por el énfasis compositivo, la limpieza cromática y la austeridad formal.</p>
<p>Expositora remisa, Estrella Sánchez inició su carrera en Santander y estableció su residencia en Gijón en 1977. En la década de los noventa se dio a conocer en Asturias de la mano de la galería Cornión. Las últimas presentaciones de sus trabajos se han venido sucediendo entre certámenes y exposicones colectivas.</p>
<p>Depuración</p>
<p>Estrella Sánchez desarrolla una metodología particular, que se sintetiza en la incorporación de papeles coloreados sobre tablas, papeles o telas bajo una depuración constructiva, tributo constante al mundo del ‘collage’, que se proyecta en mundos aparentemente sencillos y ricos en matices, explorando texturas y perspectivas sosegadas. Pero el dibujo es esencial en casi todas sus obras, incluso en las más actuales, que se brindan más desnudas de líneas que antaño. Así, Estrella Sánchez dibuja con herramientas tradicionales, y también con trozos de papel y volúmenes. Poco amiga de las estridencias cromáticas, suele alternar las gamas frías con algunas notas rojizas, más matizadas, y con una importante presencia del negro, metáfora de instantes y penas recientes.</p>
<p>Late una inquietud espiritual en ese ‘despojamiento’ que alberga el conjunto de esta exposición de Estrella Sánchez, una suerte de tránsito secuencial, que hace virar el conjunto de la memoria del paisaje a la memoria del propio ser humano, entre vibraciones tonales y juegos gestuales, conjugando un silencio que domina las obras más representativas. Hay también atractivas acotaciones de espacios, que rompen cualquier posible simetría, y cierta nostalgia metafísica, frutos de un quehacer templado pero constante, que merece la pena contemplar.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://arte.elcomercio.es/hacia-el-despojamiento/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Nuevas semblanzas</title>
		<link>http://arte.elcomercio.es/nuevas-semblanzas</link>
		<comments>http://arte.elcomercio.es/nuevas-semblanzas#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 23 Apr 2012 09:41:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Antonio Rodríguez</dc:creator>
				<category><![CDATA[La mirada crítica]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[exposiciones]]></category>
		<category><![CDATA[galería Cornión]]></category>
		<category><![CDATA[Pelayo Ortega]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://arte.elcomercio.es/?p=749</guid>
		<description><![CDATA[(Á.A.R.) Manteniendo su fe, su pasión por las calidades y su capacidad experimental, vuelve Pelayo Ortega a recapitular sobre su trayectoria alternando símbolos y arquetipos con esa perenne ilusión que le mantiene ligado a la pureza de las cosas. Nueva sorpresa expositiva que, en esta ocasión, parte de viejas semblanzas para seguir creciendo como artista, ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>(Á.A.R.)</p>
<p>Manteniendo su fe, su pasión por las calidades y su capacidad experimental, vuelve Pelayo Ortega a recapitular sobre su trayectoria alternando símbolos y arquetipos con esa perenne ilusión que le mantiene ligado a la pureza de las cosas. Nueva sorpresa expositiva que, en esta ocasión, parte de viejas semblanzas para seguir creciendo como artista, en clave íntima. Tres decenas de lienzos, cartones y papeles en múltiples formatos, más tres curiosas esculturas, como volúmenes expresivos de su gran paleta de pintor. En la trayectoria de Pelayo Ortega las vanguardias históricas, la tradición clásica y la actualidad han caminado de la mano desde sus inicios. Ha habido muchas y muy diversas etapas en estos cuarenta años de trabajo que ahora, en esta hermosa exposición individual, confluyen de manera sutil, viajando en el tren de la veteranía. En 1995, cuando el Certamen de Luarca le dedicó un homenaje, Pelayo Ortega optó por plantear una serie de ‘recapitulaciones’ que, con carboncillo, acuarela, acrílico y recortes de obra gráfica ofrecían una singular mirada al pasado en forma de ‘collage’. Ahora, con nuevas herramientas y un empeño similar, el pintor asturiano se entrega otra vez a la autorreflexión, la síntesis y el inconformismo, en ese retorno al orden, reposado y febril, que le viene ocupando en los últimos años y que ya patentó en recientes exposiciones de las galería Cornión y Marlborough Madrid.</p>
<p>Vibran aquí nuevos recursos plásticos, e inquebrantables iconos temáticos, que recrean escenografías de los años ochenta y noventa, recordando series muy conocidas (‘El hombre nervioso’, ‘Cabezas’, ‘Interiores en gris’, ‘La provincia’…) que conviven eficazmente con las exploraciones recientes, donde el peso de la propia ‘física’ de la pintura supera cualquier anécdota y el énfasis místico es otro perpetuo compañero de fatigas. Inteligencia, ritmo, serenidad y una amplia gama de calidades plásticas de nuestro Ortega donde lo bien hecho, una vez más, bien parece.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://arte.elcomercio.es/nuevas-semblanzas/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cumpleaños</title>
		<link>http://arte.elcomercio.es/anos</link>
		<comments>http://arte.elcomercio.es/anos#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 23 Apr 2012 09:32:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Antonio Rodríguez</dc:creator>
				<category><![CDATA[La mirada crítica]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://arte.elcomercio.es/?p=741</guid>
		<description><![CDATA[(Á.A.R.) No sé si es la lumbalgia propia o la ciática ajena, pero en esta húmeda primavera no dejo de advertir una alerta generacional in crescendo sobre el paso del tiempo. La semana pasada, en un foro cultural, la coincidencia era evidente:los hijos postreros del baby-boom y protagonistas de la primera generación X estamos en racha ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>(Á.A.R.)</p>
<p>No sé si es la lumbalgia propia o la ciática ajena, pero en esta húmeda primavera no dejo de advertir una alerta generacional <em>in crescendo</em> sobre el paso del tiempo. La semana pasada, en un foro cultural, la coincidencia era evidente:los hijos postreros del <em>baby-boom </em>y protagonistas de la primera <em>generación X</em> estamos en racha <em>in decrescendo</em>, viviendo los años cual losas porque, después de los cuarenta, o tienes dolores, o estás muerto.</p>
<p>La cosa no es nueva. Hace cuatro años, durante la inauguración de ‘Arte AlNorte’ en el Palacio Revillagigedo (en un hermoso mes de abril) varios <em>jóvenes</em> de la Semana de Arte Contemporáneo de Asturias debatimos sobre Schopenhauer. Siempre gruñón y gélido, el autor alemán dejó escrito que los primeros cuarenta años de vida dan los textos y, a partir, de ahí sólo nos quedan los comentarios. Se quejaba de todo, salvando el arte donde sugería evitar a los «pedantes» que lo ostentan como profesión. Ejem. Duele el costado, pero también duele el mercado. Superar el sesudo realismo de Schopenhauer puede ser un ejercicio para las crisis.</p>
<p>Hace doce meses analizamos también ‘Los cuatro clásicos’, partiendo de la conocida obra de Confucio pero animados por los enfrentamientos entre el Barcelona y el Real Madrid. «Motivar, criticar y comunicar», decía entonces Mourinho, que esta noche se la juega otra vez en el Camp Nou. «Nuestro reto es recuperar el espíritu», dijo Guardiola.</p>
<p>Abundan los filósofos pero hay efemérides que merecen la pena. No se trata de añadir años a la vida sino de dar vida a los años. Y en ese empeño nuestros hijos, como el arte y el fútbol, son buenos compañero de fatigas.</p>
<p>«No pasa un día que no estemos, un instante, en el paraíso» (Borges)</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://arte.elcomercio.es/anos/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Calidades plásticas</title>
		<link>http://arte.elcomercio.es/calidades-plasticas</link>
		<comments>http://arte.elcomercio.es/calidades-plasticas#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 23 Apr 2012 09:32:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Antonio Rodríguez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Análisis Exposiciones]]></category>
		<category><![CDATA[Críticas]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[exposiciones]]></category>
		<category><![CDATA[galería Guillermina Caicoya]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Fernández]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://arte.elcomercio.es/?p=738</guid>
		<description><![CDATA[ángel a. rodríguez) Resulta tan audaz como elogiable este empeño del pintor Juan Fernández por reinterpretar el retrato, en un momento histórico donde la sombra de la fotografía es demasiado alargada para el género. Con las ideas claras y las herramientas precisas, el joven asturiano profundiza una y otra vez en su evidente capacidad para ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>ángel a. rodríguez)</p>
<p>Resulta tan audaz como elogiable este empeño del pintor Juan Fernández por reinterpretar el retrato, en un momento histórico donde la sombra de la fotografía es demasiado alargada para el género. Con las ideas claras y las herramientas precisas, el joven asturiano profundiza una y otra vez en su evidente capacidad para desenmascarar a los personajes desde calidades básicamente plásticas. Su último proyecto, que ha titulado ‘Retrato de un encuentro’, se presenta estos días en la galería Guillermina Caicoya, de Oviedo. En cada envite, Juan Fernández consigue alternar lo ajeno, lo público y lo íntimo, como ya hizo hace unos meses (junto a sus hermanos Chechu Álava y Luis Argeo) en el Valey de Castrillón, en la muestra ‘Retrato de familia’. Lejos de arquetipos representativos, de estridencias formales o de lujos decorativos, Juan Fernández persigue esencias a partir de sutiles presencias, manteniendo la libertad expresiva como constante y apostando por la integridad el modelo y de la propia pintura.</p>
<p>«Seres que viven en la pintura, con sus propias proporciones, guapos o feos, pero individuales, como cada uno de nosotros», escribe Juan Fernández en la presentación de la exposición. El género se asume como un proceso, un intecambio de experiencias y símbolos ocultos, partiendo de instantáneas captadas con fluidez y dejándose llevar por la intuición, que repasa y sintetiza bajo la soledad del estudio. Como en Modigliani, en los retratos de Juan Fernández se respira cierta melancolía, ahondando sobre el alma del modelo mediante líneas tan sencillas como rotundas. Cuerpos esbeltos y atmósferas mágicas que, sin embargo, mantienen intacta la estela del personaje. No es fácil encontrar en la pintura actual, y menos en estos géneros bañados de tradición, a un autor joven y sobradamente preparado que haga válida esa idea de ‘voz propia’, tan manida entre la crítica contemporánea.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://arte.elcomercio.es/calidades-plasticas/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Espacio y límites</title>
		<link>http://arte.elcomercio.es/espacio-y-limites</link>
		<comments>http://arte.elcomercio.es/espacio-y-limites#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 18 Apr 2012 11:11:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Antonio Rodríguez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Análisis Exposiciones]]></category>
		<category><![CDATA[Críticas]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[ciria]]></category>
		<category><![CDATA[exposiciones]]></category>
		<category><![CDATA[galería Gema Llamazares]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://arte.elcomercio.es/?p=729</guid>
		<description><![CDATA[(ángel a. rodríguez) Una búsqueda inquieta, mutable, inagotable, que intenta alejarse de los undamentalismos. Esa es, probablemente, la esencia del trabajo que viene desarrollando en los últimos años José Manuel Ciria, que ayer regresó a la galería gijonesa Gema Llamazares, donde ya expuso con éxito hace cinco años. En esta ocasión, el artista residente en ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>(ángel a. rodríguez)</p>
<p>Una búsqueda inquieta, mutable, inagotable, que intenta alejarse de los undamentalismos. Esa es, probablemente, la esencia del trabajo que viene desarrollando en los últimos años José Manuel Ciria, que ayer regresó a la galería gijonesa Gema Llamazares, donde ya expuso con éxito hace cinco años. En esta ocasión, el artista residente en Nueva York muestra parte de la obra sobre lienzo que llevó hace cuatro meses a la exposición ‘Conceptos opuestos (2001-2011)’ del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) y, además, la serie de dibujos ‘Cabezas de Rorschach’, formada por más de cuarenta piezas.</p>
<p>La pintura de Ciria ha evolucionado notablemente en esta última década, convirtiéndole en uno de los españoles con mayor proyección. Sus recientes exposiciones y publicaciones sorprenden en calidad y cantidad, bajo un ciclo incesante. Una actitud que surgió hace años, en aquella visión ‘devorante’ que ya advertía Fernando Castro Flórez en la trayectoria de Ciria, y en su fe para desarrollar «estrategias de interrupción» capaces de armonizar equilibrio, razón y constancia.</p>
<p>En cada pieza, Ciria funde lo estético con lo sígnico, y sus gestos pelean cara a cara con el rigor constructivo, entre telas que derraman potencialidad mediante grandes manchas. Texturas líricas, texturas ‘círicas’, del espacio y de sus límites, del bullicioso territorio interior de un artista que usa con habilidad su inteligencia argumental, su fluidez y su capacidad comunicativa.</p>
<p>Voluptuosidad, cierta suntuosidad, fertilidad pictórica, mitología, impulso y libertad, dentro de una pintura tan orgánica como ‘organizada’. Hay aquí dos series destacables: ‘Máscaras de la Mirada’, donde el vacío se organiza con cuadrículas monocromas inundadas de empastes rojos y blancos, entre magmas de fuerza expresiva y la juguetona serie ‘Memoria abstracta’, cuyos cuadros están salpicados de plasticidad.</p>
<p>Hay un voluntario ‘exceso formal’ en la exposición. Un abigarramiento extremo o, quizás, una vieja pasión barroca. En cualquier caso, las cosas no son lo que parecen; en estas obras no importa demasiado el ‘qué’ sino el ‘cómo’ de un conjunto, que intenta huir las banalidades. Así, con más o menos acierto, el pintor pregunta y la pintura le responde.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://arte.elcomercio.es/espacio-y-limites/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

